Alergia al cloro (hipersensibilidad): síntomas, causas, prevención, soluciones

El cloro se utiliza generalmente para tratar el agua de la piscina, con el fin deprevenir la proliferación de gérmenes y bacterias como el criptosporidioa ellos Pseudomonasa ellos legionelaetc. Pero también se encuentra en cantidades muy pequeñas en las redes de agua corriente y en determinados productos del hogar.

A veces provoca reacciones cutáneas impresionantes, incluso molestias respiratorias. ¿Podemos hablar entonces de una “alergia” al cloro? Respuesta del Dr. Luc Colas, alergólogo e inmunólogo clínico del Hospital Universitario de Nantes y oficial de misión científica dentro de la Asociación de Jóvenes Alergólogos de Francia (AJAF).

“La alergia al cloro no existe”

La alergia al cloro no existe. Hablamos más bien de hipersensibilidad al cloro”insiste el Dr. Colas.

El cloro es uno de los iones que se encuentran naturalmente en el cuerpo humano : entre 100 y 110 mmol por litro de sangre. Lo asimilamos todos los días, especialmente cuando consumimos sal de mesa (compuesta por cloruro de sodio). Sin embargo, ciertos derivados del cloro, en particular hipoclorito de sodio (lejía) o cloraminas puede causar irritación de la piel (dermatitis irritativa) en altas concentraciones o por contacto prolongado. También pueden causar reactividad bronquialespecialmente si la persona es asmática.

¿Por qué el cloro puede ser irritante?

En el caso de las piscinas, estas suelen ser cloraminas que causan irritación. Estos compuestos químicos están presentes en forma de gas volátil en la superficie del agua: surgen de la reacción entre el cloro y la materia orgánica presente en el agua tratada, como sudor, piel muerta, saliva, orina, etc.

“El cloro también puede irritar cuando se encuentra como hipoclorito de sodiocomúnmente utilizado como desinfectante y blanqueador, especialmente en forma de lejía”, recuerda el alergólogo.

¿Hay mayor riesgo si bebes la copa?

Beber accidentalmente agua de piscina clorada no aumenta el riesgo de una reacción “alérgica”. “No es agradable, pero no es letal“, dice el Dr. Colas.

Recordatorio: ¿qué es una alergia?

Dr. Luc Colas: “Hablamos de alergias cuando hay un nexo causal directo entre las reacciones clínicas y la presencia de una memoria de nuestro organismo frente a un alérgeno. Este recuerdo podría haberse creado por ingestión, inhalación o contacto de la piel con el alérgeno. Se detecta mediante pruebas alergológicas (pruebas cutáneas o de sangre). Cuando una persona alérgica se expone al alérgeno, desencadenará síntomas más o menos importantes que se manifestarán fácilmente de la misma manera. Nos distinguimos dos formas de reacciones alérgicas :

  • reacciones inmediatas (cuando los síntomas aparecen dentro de la primera hora de exposición al alérgeno) cuyos síntomas pueden ser urticaria, edema, asma, rinitis, conjuntivitis, dificultad para hablar o tragar saliva, dolor abdominal, descenso de la presión arterial o pérdida extrema del conocimiento.
  • reacciones retardadas (por definición, cuando los síntomas ocurren más de 24 horas después de la exposición al alérgeno) cuyos síntomas son principalmente eccemas.

Los síntomas de hipersensibilidad al cloro pueden tomar diferentes formas.

Pueden manifestarse como dermatitis irritativa en la piel y/o irritación ocular (conjuntivitis). Nota: la exposición recurrente y/o excesiva al cloro también puede promover brotes de eczema en personas ya afectadas, o predispuestas a esta patología.

También pueden causar síntomas respiratorios. De hecho, la exposición al cloro puede irritar las vías respiratorias y desencadenar ataques de asma en personas que ya son asmáticas o que tienen una reactividad bronquial significativa. “Los pacientes pueden tener tos seca, opresión en el pecho o dificultad para respirar o respiración incompleta, especifica el alergólogo. En algunos casos, esta exposición puede incluso exacerbar los síntomas del asma : los pacientes comienzan a jadear y deben tomar un tratamiento de rescate que permitirá aliviar el broncoespasmo (ventolina “Salbutamol”)”.

“Alergia al cloro”: ¿a qué médico consultar?

En caso de síntomas sugestivos, consulte a su médico de cabecera. Si es necesario, lo derivará a un especialista: un alergólogo, un neumólogo o un dermatólogo.

Si eres un profesional en contacto habitual con el cloro (especialista en piscinas, mantenedor de piscinas, etc.), recuerda consultar a tu médico laboral, o al Centro de Patología Profesional y Ambiental del CHU más cercano para validar o no la titulo de enfermedad profesional.

¿Qué tratamientos contra la hipersensibilidad al cloro?

La gestión se basa más en medidas preventivas o incluso de desalojo:

  • apostar en gafas de natación y una pinza para la narizo evita meter la cabeza bajo el agua;
  • si tus ojos están rojos y pican al salir del agua, unos gotas salinas o algunos lagrimas artificiales ayudará a aliviar los síntomas;
  • cuando sales de la piscina, ducharse bien enfatizando las membranas mucosas (nariz y boca);
  • use preferiblemente un jabón suave, surgras, sin fragancia, con pH neutro;
  • Lo ideal es aplicar una crema emoliente hipoalergénica después de cada baño, para limitar el efecto de secado del cloro en la piel. Ojo, algunas cremas llamadas “barrera”, disponibles en farmacias, pueden aplicarse antes de nadar, “sin embargo, no se ha demostrado su efecto preventivo”, subraya la especialista.

¿Es el cloro en el agua del grifo un riesgo?

El agua del grifo está sujeta a numerosos controles sanitarios en Francia. Contiene muy poco cloro, el equivalente a 0,1 mg por litro de agua. “A veces se siente un ligero sabor a cloro en el agua del grifo, pero esto no es peligroso para la salud y no puede ser causa de hipersensibilidad”, dice el Dr. Colas.

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