Claustrofobia: ¿qué soluciones cuando eres claustrofóbico?

Definición: ¿Qué es la claustrofobia?

La representación clásica de claustrófobo, es la persona que no soporta tomar el ascensor. Ver las puertas cerrándose desencadena una sensación de pánico total (ataque de pánico). Se le acelera el pulso y la respiración, siente que se ahoga.

Miedo a los lugares cerrados y al confinamiento

Pero el ascensor no es la única causa. Todos los lugares cerrados y confinados (un pasillo, un dormitorio, el metro, etc.) pueden generar lo que es en realidad “un miedo irracional a perder el control”, según la doctora Christine Mirabel-Sarron, psiquiatra, coautora de Cómo curar una fobia con TCC (ed. Dunod, 29 €).

La claustrofobia incluso va más allá, como explica el psiquiatra:

“Algunas personas se sienten confinadas cuando usan ropa ajustada o un jersey de cuello alto. Incluso un simple esmalte de uñas puede experimentarse como un encierro. »

La claustrofobia a menudo está relacionada con la fobia social.

Este pánico miedo al encierro va de la mano con el miedo a la asfixia o la asfixia, por ejemplo cuando uno está en medio de una multitud (agorafobia). En consecuencia, la claustrofobia a menudo se relaciona con una fobia social (agorafobia), lo que contribuye a aislar un poco más a la persona.

La vida de los claustrofóbicos resulta especialmente complicada. “Incluso puede ser agotador”, cree el psiquiatra, ya que el paciente buscará constantemente soluciones a evitar situaciones de riesgo. ¡No es fácil hacer el viaje a pie cuando no puedes tomar el metro o cualquier otro transporte público, entrar en un banco cuando te niegas a pasar por la esclusa o subir quince pisos a pie para evitar el ascensor!

¿Cómo hacer una resonancia magnética cuando tienes claustrofobia?

En este contexto de fobia, algunos Exámenes médicos volverse fuertemente ansiedad. Este es particularmente el caso de MRI (Imágenes por resonancia magnética), ese túnel en el que debes permanecer encerrado durante largos minutos, mientras el dispositivo toma imágenes. Es mejor advertir al equipo médico de su claustrofobia antes del inicio del examen. En algunos casos, se puede recetar un sedante suave. Algunos centros de radiología incluso están equipados conResonancias magnéticas especialmente diseñadas para claustrofóbicos. Su diámetro es mayor y cuentan con un sistema de espejos que permite ver lo que ocurre en el exterior.

Causas: ¿por qué nos volvemos claustrofóbicos?

Muchos factores son responsables de la claustrofobia. El trastorno puede aparecer a cualquier edad, en una persona que tiene ciertas vulnerabilidades psicológicas, biológicas y genéticas.

Algunos se vuelven claustrofóbicos después de ser encerrado en un armariopero no siempre hay un trauma en el origen.

En todo caso, “la fobia resulta de la asociación entre una sensación corporal desagradable y la sensación de peligro inminente”, explica la Dra. Mirabel-Sarron. El cerebro registra esta información, asocia el encierro con la ansiedad, y esto es lo que crea el bloqueo. Tendremos que desacondicionarnos para salir de ella.

En el manejo de una fobia, el relajación es esencial. Es relajando sus músculos y ralentizando su respiración que podrá recuperar el control. Estos ejercicios de relajación, que se pueden aprender de un psicólogo o un sofrólogo, se utilizarán para calmar un ataque de claustrofobia.

Algunas personas consiguen superar su minusvalía exponiéndose muy gradualmente al objeto de su miedo. Dans son livre, la psychiatre se souvient d’une patiente, claustrophobe dans le métro, qui découpait ses trajets en plusieurs parties : elle descendait de la rame au bout de deux ou trois stations le temps de se relaxer, puis remontait dans le métro, y así enseguida.

También evoca a este otro paciente, claustrofóbico en los ascensores, que aguantó la puerta el tiempo para calmar su mente y familiarizarse con el habitáculo, antes de subir un piso a la vez.

Poco a poco, estas personas lograron deshacerse de su claustrofobia. “El 50% de las fobias simples o específicas (como claustrofobia sin complicaciones, nota del editor) desaparecen por sí solos, sin terapia. La curación es espontánea. Intuitivamente, los pacientes harán lo que hacemos en la terapia”, observa el psiquiatra. Con la ayuda de un terapeuta, la persona se volverá insensible, como lo haría con una alergia.

¿Qué terapia para tratar la claustrofobia?

Antes de iniciar la terapia propiamente dicha, el psicoterapeuta comprobará si el trastorno está asociado o no a una fobia social. También buscará la depresión, que es común en las personas claustrofóbicas. En algunos casos, un tratamiento antidepresivo puede ser útil.

A partir de ahí, un “contrato a la medida” se ofrece al paciente. “Después de tres entrevistas de valoración, se necesitan de 12 a 15 sesiones como máximo para una fobia simple sin comorbilidades ni depresión”, dice el psiquiatra. Con psicólogo, la Seguridad Social paga 8 sesiones, con prescripción médica.

Terapia de exposición para enfrentar tu miedo

Una parte importante de la terapia es exponiendo muy gradualmente al sujeto al objeto de su fobia, con el fin de enseñarle a controlar su ansiedad. Al mismo tiempo, se entrena al paciente en técnicas de relajación que le ayudarán a controlar su respiración y relajar sus músculos tensos por el miedo.

Cada vez más, se están desarrollando terapias a través de la exposición a la realidad virtual. Equipado con un Auriculares de realidad aumentada 3D, se coloca a la persona en una situación de manera muy progresiva. “Es muy importante que este tipo de terapia sea iniciada y supervisada por un terapeuta para poder hacer un balance periódicamente”, enfatiza la Dra. Mirabel-Sarron. Gradualmente, el cerebro se desacondicionará. Ya no desencadenará una reacción de ansiedad excesiva en un ascensor o metro.

Leave a Reply

Your email address will not be published.