Comer soja durante el embarazo: riesgos, precauciones, ¿qué alternativas?

Bebidas, postres de nata, tofu, tempeh, judías edamame… La soja se ha hecho un hueco en nuestra dieta. Sin embargo, se sospecha que es un disruptor endocrino. capaz de alterar el sistema endocrino y promover ciertos tipos de cáncer. Durante el embarazo, por lo tanto, se recomienda reducir drásticamente el consumo. ¿Qué precauciones se deben tomar para limitar los riesgos? Respuestas de Fiona Dumur, dietista-nutricionista del Hospital Universitario de Lille y Chloé Bernaud, dietista-nutricionista especializada en cuidados perinatales.

¿Qué es la soja? ¿Cuáles son sus beneficios nutricionales?

La soja se ha consumido durante milenios en Asia. En realidad, se trata de brotes de frijol mungo, una legumbre popular para su riqueza en proteinas vegetalespero también fibra y ácidos grasos poliinsaturados que ayudan a reducir los niveles de colesterol en el cuerpo.

La soja también contiene polifenoles (isoflavonas) que tienen propiedades antioxidantes y “parecen tener una acción favorable sobre los vasos sanguíneos”, indica el IRBMS (fuente 1). Estos antioxidantes fortalecen el tono de los vasos y por lo tanto reducen el riesgo de enfermedades cardiovasculares.

Por último, es rico en vitamina B9, o ácido fólicoesencial para el correcto desarrollo del feto. esta vitamina soluble en agua aumenta la formación de glóbulos rojos, que son esenciales para el suministro de oxígeno a los órganos del cuerpo. También participa en la producción de material genético a través del ADN y desempeña un papel valioso en el correcto desarrollo del cerebro, el sistema nervioso y el sistema inmunitario.

¿En qué forma lo consumimos?

Esta leguminosa se encuentra en muchas formas, dado que la soja no se puede comer cruda y debe ser crudo, fermentado o molido. Entre los productos más emblemáticos:

  • brotes de soja,
  • tofu,
  • bebidas vegetales a base de soja,
  • yogures a base de soja,
  • tempeh,
  • seitán,
  • filetes de soya,
  • galletas de soya,
  • etc.

¿Por qué evitar la soya durante el embarazo? ¿Cuáles son los posibles efectos adversos?

Se sospecha que la soja es un disruptor endocrino debido a su alto en fitoestrógenos (isoflavonas), señalan los expertos. De hecho, experimentos anteriores realizados en animales han demostrado que los fitoestrógenos contenidos en la soja podría tener efectos adversos en sus crías: trastornos de la fertilidad, escaso desarrollo de los genitales, etc.

Ningún estudio ha demostrado tales resultados en humanos, pero prevalece el principio de precaución, dice Chloé Bernaud.

Como recordatorio, los fitoestrógenos están naturalmente presentes en muchas plantas. Pero su estructura es cercana a la del estradiol (una de las principales hormonas sexuales femeninas) e imitan la actividad hormonal del organismo. Concretamente, los fitoestrógenos pueden unirse a los receptores de estrógeno y llenar los déficits hormonales o compensar los excesos. Hecho, se sospecha que alteran el sistema hormonal. Por lo tanto, la Agencia Francesa de Seguridad Alimentaria (AFSSA) y el Instituto Nacional de Prevención y Educación para la Salud (Inpes) recomiendan limitar el consumo de soja durante el embarazo.

Embarazadas: ¿cuánta soja al día?

“La Agencia Nacional para la Seguridad Alimentaria, Ambiental y de Salud Ocupacional recomienda que las futuras madres no consumir más de un alimento que contenga soja al díadurante todo el embarazo y la lactancia”, insiste Fiona Dumur. O bien nada más que una ensalada de soja, un vaso de tonyu (leche de soja), un filete de tofu o una tarta a base de soja al día. Una oportunidad para variar los placeres sin restar cualquier riesgo (fuente 2).

Por su parte, el Inpes aconsejaevitar complementos alimenticios que contengan extractos de soja durante el embarazo, recuerda la dietista-nutricionista. De hecho, su alta concentración de isoflavonas de soja suele ser alta y puede superar muy rápidamente las dosis diarias recomendadas. Para más precauciones, lea atentamente la lista de componentes de cada producto y busque el consejo de su médico o farmacéutico antes de su consumo.

¿Podemos dar leche de soja a bebés o niños pequeños?

La Agencia Francesa de Seguridad Alimentaria (AFSSA) desaconseja los alimentos de soja antes de los 3 años. Una posición apoyada por la ANSES, que considera que la mayoría de las necesidades nutricionales infantiles no están cubiertas por las bebidas de soya. “Entre las fórmulas infantiles a base de proteínas vegetales, los a base de soja no deben ofrecerse durante los primeros seis meses de vida de un niño, debido en particular a su contenido en isoflavonas. Además, del 10 al 14% de los bebés alérgicos a la proteína de la leche de vaca también son alérgico a la proteína de soja“, dice en un informe publicado en junio de 2019 (fuente 3). La Sociedad Francesa de Pediatría también ha estado advirtiendo durante muchos años sobre los peligros de usar sustitutos de proteínas de origen vegetal.

Soja, salsa de soja, leche de soja, tofu… ¿Con qué puedo sustituirlos durante el embarazo?

“Si eres vegetariana, es mejor avisar a los profesionales encargados del seguimiento de tu embarazo”, subraya Chloé Bernaud. Ellos podrán aconsejarte sobre la mejor dieta a seguir. Para compensar el reducido consumo de soja, puedes apostar por varias fuentes de proteína vegetal:

  • Legumbres: lentejas (coral, verde, tapones…), habas y habas (frijoles, alubias blancas, judías adzuki…), guisantes (garbanzos, guisantes partidos, guisantes), etc.
  • los cereales : quinoa, arroz integral, avena, maíz, trigo, espelta, etc.
  • Semillas y frutos secos: almendras y maní (mantequilla de maní), nueces, avellanas, anacardos, semillas de cáñamo, semillas de calabaza, semillas de amaranto, semillas de chía, semillas de sésamo, semillas de amapola, etc.
  • Huevos
  • Y productos lácteos.

En cuanto a la salsa de soja, se puede sustituir por un caramelo al que se le añade vinagre balsámico, por una salsa Worcestershire o por una salsa Nuoc mâm.

“Durante el embarazo lo ideal es llevar una dieta equilibrada, sin multiplicar las proporciones por dosx”, insiste Fiona Dumur. Y para concretar: “en el primer trimestre consumimos de media 70 calorías más al día, en el segundo consumimos una media de 260, luego pasamos a 950 calorías adicionales en el tercer trimestre”. ¡No dudes en buscar la ayuda de un profesional!

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