¿Cómo puede la ansiedad afectar la salud de nuestro corazón?

El estrés es esencial para nuestra supervivencia. Cuando se manifiesta de forma espontánea, puede ser saludable y permitirnos potenciar nuestro rendimiento o tomar las decisiones adecuadas para garantizar nuestra seguridad en situaciones que nos parecen peligrosas. Pero cuando se sale de control, puede dar paso a una ansiedad generalizada, con efectos nocivos. Fatiga, trastornos del sueño, irritabilidad, dificultad para concentrarse, pero también palpitaciones y un mayor riesgo de desarrollar (o empeorar) enfermedades cardiovasculares. El punto con la Dra. Muriel Bigot, cardióloga.

Recordatorio: ¿cuál es la diferencia entre estrés y ansiedad?

“El estrés es una reacción psicológica y fisiológica (hormonal y bioquímica) que se produce ante una perturbación externa. Puede ser estimulante, pero se vuelve negativa cuando se presenta de manera repetida e incontrolable”, recuerda el Dr. Bigot. La ansiedad es más bien la consecuencia del estrés. Se caracteriza por la anticipación de un estrés futuro o hipotético, en el origen de temores más o menos difusos.

Y el cardiólogo nos recuerda que hay que distinguir ansiedad ocasional y ansiedad crónica también llamado generalizado, que se caracteriza por un estado de ansiedad permanente, y requiere cuidados adecuados.

Ansiedad y salud del corazón: ¿palpitaciones, hipertensión, infarto de miocardio?

A nivel cardiovascular, ansiedad aguda (ataques intensos, pero ocasionales) pueden causar:

  • palpitaciones : el corazón late demasiado rápido (taquicardia) o de forma anárquica (extrasístole);
  • una crisis hipertensiva (aumento rápido de la presión arterial)
  • y dar una sensación de opresión en el pecho.

“Cuando se trata deansiedad crónicala persona está sometida durante mucho tiempo a estímulos negativos que modifican su organismo y pueden convertirse en un factor de riesgo cardiovascular”, insiste el cardiólogo.

En otras palabras, la ansiedad crónica aumenta de forma muy significativa el riesgo de sufrir un ictus o un infarto de miocardio.

Porque ? Cuando estamos bajo estrés, nuestro cuerpo reacciona desencadenando una serie de cambios biológicos y hormonales para huir o combatir el peligro. Nuestras glándulas suprarrenales se activan y producen mayores cantidades de cortisol y adrenalina, responsables de un aumento de la frecuencia cardíaca pero también de la presión arterial. Generalmente, una vez que pasa el estrés, todo vuelve a la normalidad.

¿Puede la ansiedad causar un infarto?

Sí, como se mencionó anteriormente, la ansiedad aguda puede causar un ataque al corazón (infarto de miocardio), mientras que la ansiedad crónica aumenta el riesgo a largo plazo.

Cabe señalar que la ansiedad crónica generada por el estrés también puede ser la causa de ciertas enfermedades como la depresión, el burnout, el alcoholismo, etc. (fuente 1).

El estrés y la ansiedad pueden reforzar conductas adictivas nocivas

Es importante recordar que la ansiedad también puede afectar negativamente nuestras elecciones de salud. La exposición a un alto nivel de estrés puede, por ejemplo, afectar nuestro sueño, nuestra dieta (comer en exceso o dieta poco saludable), pero también nuestra actividad física (aumento del sedentarismo). Estos sentimientos también pueden empeorar el consumo de alcohol y el tabaquismo. Un fenómeno contraproducente, ya que el tabaco y el alcohol contribuyen a la inflamación arterial. Tantos elementos que promueven problemas cardíacos y complicaciones.

El corazón de las mujeres aún más sensible al estrés

El estrés puede tener graves consecuencias en la salud cardiovascular de las mujeres, que son más sensibles que los hombres. “El mecanismo del estrés es el mismo en hombres y mujeres. Pero podemos enfatizar que las mujeres son plagado de más cambios hormonalesvinculado a la pubertad, la fertilidad y la perimenopausia, que pueden jugar con la ansiedad diaria”, señala el Dr. Bigot. Sin mencionar la muchos problemas socialescarga mental en mente, que puede, cada día, traer su parte de estrés.

“Las mujeres tienen muchos receptores de la hormona del estrés, catecolaminas, en las arterias y el músculo cardíaco. Sus arterias coronarias (las arterias del corazón) también son más delgadas que las de los hombres”, indica la fundación Actuando por los corazones de las mujeres (fuente 2). De hecho, son más vulnerables a los espasmos arteriales (la arteria que se cierra sobre sí misma), desencadenados por el estrés, con el consiguiente aumento del riesgo de infarto.

Diferenciar entre un ataque de ansiedad y un problema cardíaco: ¿cuándo preocuparse?

Las palpitaciones del corazón que pueden ocurrir durante un ataque de ansiedad rara vez son la causa de una enfermedad cardíaca importante. Si se presentan con regularidad y se acompañan de otros síntomas, como dolor torácico, mareos o dificultad para respirar, consulte rápidamente a un médico, quien intentará identificar la causa. Sin embargo, si las palpitaciones del corazón provocan una fuerte sensación de incomodidad o pérdida del conocimiento, comuníquese inmediatamente con el SAMU (15).

Consulte a un profesional de la salud para obtener una actualización.

“Los síntomas relacionados con el estrés y la ansiedad requieren consulta médica”, insiste el Dr. Bigot. En algunos casos, las palpitaciones pueden ocultar enfermedades del corazón, por ejemplo. En caso de duda, es mejor consultar, el médico procederá por eliminación antes de concluir que se trata de síntomas realmente relacionados con la ansiedad. “No podemos relacionar todo con la ansiedad por la comodidad. Y aunque las palpitaciones se relacionen simplemente con el estrés, pueden tener un fuerte impacto en la vida diaria y requieren una atención adecuada”, continúa el cardiólogo. Si es necesario, el médico tratante o el médico general pueden derivar al paciente a un profesional de la salud cardiaca oa atención psicológica.

Un estilo de vida saludable puede luchar contra los signos de ansiedad y limitar los efectos del estrés en el corazón. Para poner las probabilidades de su lado:

  • Adopta un dieta equilibrada,
  • Limitar el consumo de alcohol y tabaco,
  • Asegúrese de mantener un patrón de sueño regular,
  • Haz ejercicio a diario (al menos 30 minutos al día) para despejar la mente y aumentar la producción de hormonas antiestrés,
  • Apuesta por ejercicios de respiración y relajación, pero también por actividades como el yoga, la sofrología o la coherencia cardíaca.
  • Tómese el tiempo para darse momentos de relajación durante el día, para leer, escuchar música, ver una serie, caminar al aire libre, etc.

Y si, a pesar de todo, la ansiedad sigue ganando terreno e interfiere en tus actividades diarias, habla con tu médico o un profesional de la salud mental.

Leave a Reply

Your email address will not be published.