¿Cómo saber si tu hijo es adicto a los videojuegos?

Tus hijos pasan largas horas jugando videojuegos, y quizás te estés preguntando sobre su adicción a esta afición.

La pregunta es legítima, ya que la Organización Mundial de la Salud acaba de reconocer la existencia de un “trastorno de los videojuegos” en su última Clasificación Internacional de Enfermedades, que entrará en vigor en 2022.

Si le preocupa la relación de su hijo con el juego, esta nueva clasificación le ayudará a determinar si realmente existe un problema y si necesita ayuda profesional.

Los trastornos relacionados con los videojuegos no son solo un problema de los niños: los jugadores de todas las edades pueden ser víctimas, incluidos adolescentes y adultos. Esta patología no se define por el hecho de jugar demasiado, ni por el número de horas por sesión de juego, sino por la interferencia en la vida diaria del jugador afectado.

Para que se le diagnostique un trastorno relacionado con los videojuegos, una persona debe tener los siguientes tres síntomas durante un período de al menos 12 meses:

  • – pérdida de control sobre la actividad de “videojuegos”;

  • – dar prioridad al juego hasta el punto en que prevalece sobre otras actividades e intereses habituales;

  • – continuar jugando a pesar de los efectos negativos de esta actividad en el trabajo, la escuela, la vida familiar, la salud, la higiene, las relaciones, las finanzas o las relaciones sociales.

  • El trastorno definido por la OMS se centra únicamente en el juego, no incluye otros comportamientos digitales potencialmente problemáticos, como el juego en línea, el uso excesivo de Internet, las redes sociales o el teléfono inteligente.

    Un problema de salud pública

    Millones de niños y adultos en todo el mundo juegan videojuegos, y solo un pequeño número de ellos cumple con los criterios definidos por la OMS. Este trastorno mental extremo afectaría sólo al 0,003 al 1% de la población que se dedica a esta afición.

    Sin embargo, dada la base de jugadores, este pequeño porcentaje afecta a un gran número de personas. Una encuesta de una muestra aleatoria de 1234 australianos de todas las edades encontró que alrededor del 67% de ellos juega videojuegos.

    Esta proporción significa que entre 5000 y 16 500 australianos podrían sufrir potencialmente el trastorno de los videojuegos.

    no todos están de acuerdo

    Uno podría pensar que la clasificación de la OMS actúa como un consenso, pero en realidad continúa el debate sobre si este trastorno del juego es realmente una adicción. Los expertos de la Asociación Estadounidense de Psiquiatría (APA), por ejemplo, aún no están convencidos, por dos razones.

    Una consecuencia importante de la clasificación de la ludopatía como una adicción por parte de la OMS es que allana el camino para su manejo por parte de los profesionales de la salud. Sin embargo, al igual que la clasificación de enfermedades, las terapias científicamente aún están en pañales. Una encuesta de psiquiatras de Australia y Nueva Zelanda encontró que solo el 16,3% se sentía cómodo manejando el trastorno.

    En este contexto, ¿qué esperar de un tratamiento profesional? Los tratamientos ofrecidos son generalmente de dos formas: uno se enfoca en comprender la situación personal del jugador, el otro en aprender nuevos comportamientos.

    Se ofrecen sesiones de terapia con un especialista en adicciones. Pueden consistir en sesiones individuales, grupales y/o familiares. Cada dinámica de sesión tiene un propósito diferente. Por ejemplo, las sesiones de terapia familiar se enfocan en explorar y abordar problemas dentro de la familia del paciente que pueden estar contribuyendo a la adicción.

    El segundo tipo de tratamiento (que a menudo se lleva a cabo además de las sesiones de terapia) se basa en la terapia cognitiva conductual (TCC). La terapia cognitivo-conductual se basa en la premisa de que los pensamientos determinan los sentimientos. Se utiliza para tratar muchos trastornos psiquiátricos, como los trastornos por abuso de sustancias, la depresión y la ansiedad. Se trata de enseñar al jugador diferentes formas de pensar, comportarse y reaccionar ante situaciones estresantes.

    La terapia de arte y la terapia de ejercicios son otros tipos de tratamientos médicos probados. Además, continúa la investigación para determinar qué fármacos son los más apropiados.

    Los tratamientos se diseñan de acuerdo a las necesidades de cada individuo. Esto puede ser una serie de sesiones de terapia cognitiva conductual combinadas con sesiones de terapia individual y sesiones de terapia familiar. El tratamiento se adapta a la edad de la persona, creencias religiosas personales, situación profesional o cualquier otro factor que se considere importante para el éxito del tratamiento.

    Sin embargo, en la actualidad, ningún tratamiento logra una tasa de éxito del 100%, lo que habla de la necesidad de más investigación.

    Consejos para gestionar los juegos de tu hijo

    Si bien la mayoría de los jugadores no entran en la categoría de personas con trastornos de los videojuegos, el hecho es que algunos padres se sienten impotentes acerca de la relación de sus hijos con los videojuegos. Les preocupa que pase demasiado tiempo jugando en una pantalla, que tenga que pelear con él cada vez que se trata de dejarlo, o que los videojuegos lo lleven a llevar una vida poco saludable o desequilibrada.

    Aquí hay algunos consejos para fomentar la adopción de una relación más saludable con los videojuegos:

    • asegúrese de fomentar el deporte y la actividad física. Al aumentar los niveles de serotonina en la sangre, estos pasatiempos pueden tener un efecto positivo en el estado de ánimo, así como síntomas problemáticos relacionados con los videojuegos;

    • discuta con su hijo lo que le gusta en los videojuegos, pregúntele por qué quiere jugar regularmente. Sus respuestas pueden ayudarte a identificar problemas de los que podría tratar de escapar refugiándose en el juego, usándolo como un medio de escape;

    • cuando prohíba a su hijo jugar un videojuego, asegúrese de que tenga otra cosa que hacer, ya sea una salida familiar o una cena. Por lo tanto, tendrá una razón para abandonar;

    • cuando le pides a tu hijo que detenga un juego, dale tiempo para guardarlo o completar el nivel actual. De esta forma, le ahorrarás la frustración de abandonar su actividad de forma inesperada y limitarás el riesgo de una discusión. Pregúntale cuánto tiempo cree que aún necesita para terminar su juego, luego asegúrate de que se detenga cuando haya terminado.

    Los videojuegos ahora ocupan un lugar importante en la vida de los jóvenes, por lo que es importante lograr que adopten prácticas saludables y equilibradas lo antes posible.

    Para ello, un punto crucial es dejar espacio a los videojuegos en las discusiones familiares (así como a cualquier otra actividad tecnológica). De esta manera, la comunicación permanecerá abierta, lo que permitirá la detección temprana de cualquier problema de comportamiento.

    Dra. Joanne Orlando, Investigadora: Niños y Tecnología, Universidad del Oeste de Sydney

    Este artículo se vuelve a publicar de The Conversation bajo una licencia Creative Commons. Lea el artículo original.

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