Disfasia en adultos: síntomas y tratamientos

La mayoría de las veces, la disfasia se detecta en la edad escolar, generalmente entre los 5 y los 7 años. Los niños tienen problemas para expresarse, son anormalmente silenciosos. Aprenden a leer, pero a menudo más lentamente que otros. En la edad adulta, este trastorno del aprendizaje del lenguaje es más difícil de detectar. Entre los afectados, muchos hacen frente a sus dificultades, sin necesariamente pedir ayuda.

Disfasia en la edad adulta: ¿cuáles son los signos?

Todo depende de la gravedad de la discapacidad. “Muchos adultos disfásicos han pasado por debajo de los radares de la Educación Nacional”, señala Marie-Hélène Marchand, neuropsicóloga y logopeda. “Sus dificultades orales no se ven necesariamente en la vida cotidiana. Pero nos damos cuenta de que les falta vocabulario. Hay anomalías sintácticas en oraciones complejas y problemas de coincidencia de tiempo. También tienen dificultad para adaptarse al habla de los demás. »

Dificultad para entender insinuaciones

Muy a menudo, las personas disfásicas no captan lo “no dicho”, todas esas insinuaciones comúnmente utilizadas en una conversación entre adultos. “No entienden el segundo grado y los matices del lenguaje. Como resultado, tienen grandes dificultades para manejar los códigos sociales. Es como si estuvieran inmersos en un país cuyo idioma no entienden bien”, confirma Martine Rousseau, presidenta de la asociación Avenir Dysphasie France, miembro de Avenir Dysphasie France.

Por poner un ejemplo, una persona disfásica no entenderá una frase de doble sentido como “tengo la espalda llena”. Lo tomará al pie de la letra, se centrará en la espalda, sin percibir el cansancio subyacente. Una verdadera fuente de malentendidos.

¿Cuáles son las consecuencias de este trastorno del lenguaje oral en el día a día?

La disfasia complica las relaciones con los demás. Estas dificultades de comprensión tienen un impacto significativo en el ámbito profesional con, por ejemplo, dificultades para intervenir en reuniones con varias personas y para comprender el tema; o dificultades para desarrollar sus motivaciones durante una entrevista de trabajo.

Pero el problema también surge en la vida privada. Marie-Hélène Marchand recuerda a una de sus pacientes, a menudo enfadada con su marido. “En realidad, había un verdadero problema de comprensión del lenguaje en esta pareja”ella explica.

El diagnóstico de disfasia a menudo se ha realizado en la infancia. Pero no siempre es así.

¿A quién consultar?

Un adulto que tiene dificultades de comprensión del habla y del lenguaje puede hablar con su médico de cabecera. Si es necesario, lo derivará a un logopeda o a un neuropsicólogo.

El diagnóstico de disfasia en adultos a veces se hace de manera fortuita durante una evaluación profesional, como testifica Marie-Hélène Marchand: “Por lo general, nos consultan en momentos de cambio, por ejemplo antes de asumir un nuevo cargo. Algunos nos piden una valoración para elegir la orientación adecuada. Otros, generalmente aquellos que no fueron evaluados cuando eran niños, intentan comprender por qué tienen dificultades en el trabajo. »

Disfasia y trabajo: ¿qué trabajos puedes ejercer?

En la disfasia no hay discapacidad intelectual. Pero la desventaja que representan los trastornos del lenguaje y las dificultades de expresión hacen que el acceso a ciertas profesiones sea problemático. “Cuesta imaginarse a una persona disfásica convirtiéndose en abogado, comercial o psicólogo”, señala Marie-Hélène Marchand.

Pero los disfásicos tienen otras ventajas. Desde la escuela se muestran bastante dotados para las matemáticas, una forma de lenguaje con la que se sienten más cómodos que en el ámbito literario. Muchos de ellos tienen estudios brillantes en el campo de las TI o las finanzas.

En cambio, las personas con disfasia severa, o que tienen otros trastornos “dis” (dislexia, discalculia, etc.) tienen un camino más caótico. “Algunos se orientan hacia el trabajo en un entorno protegido o un puesto adaptado en un entorno ordinario”, señala Martine Rousseau.

¿Debe reconocerse esta discapacidad?

En este contexto, el reconocimiento de la condición de trabajador con discapacidad (RQTH) puede ser útil, incluso si algunas personas disfásicas prefieren no reclamarlo frente a su empleador o sus compañeros de trabajo. En todos los casos, el trámite se realizará ante una Casa Departamental de Personas con Discapacidad (MDPH). “Este RQTH abre derechos a la jubilación y, si la tasa de invalidez es importante, a la asignación de adulto discapacitado (AAH). Además, las empresas están sujetas a cuotas para la contratación de personas reconocidas como discapacitadas. El RQTH también abre la posibilidad de adaptar los puestos de trabajo”, explica Martine Rousseau. Para algunos, especialmente aquellos con dislexia, las ayudas para escribir y leer pueden facilitar el trabajo en la computadora. La asociación las presenta en su web (sección de ayuda Idioma).

Permiso de conducir y trastornos discapacitados: prácticas adaptadas

Se requiere una licencia de conducir en algunos trabajos. Pero la prueba del código puede ser difícil para algunos adultos disfásicos. Las asociaciones han obtenido adaptaciones para todas las personas con trastornos dis. La prueba de código se lleva a cabo durante un período más largo y se puede tomar tres veces. La asociación Avenir Dysphasie proporciona consejos detallados en su sitio web (sección Empleo).

La rehabilitación en la edad adulta es más difícil que en los niños. En un niño disfásico el recorrido es relativamente marcado. Una vez identificado el retraso en el aprendizaje, se prescriben sesiones de logopedia. Permiten al niño superar en parte su minusvalía ayudándole a expresarse mejor.

Esta rehabilitación del lenguaje con un logopeda es posible a cualquier edad. Pero, en la práctica, este cuidado es más difícil de implementar que para un niño: “Liberar una hora a la semana para ir a un logopeda no es fácil. Los adultos se dejan llevar muy rápidamente por sus obligaciones familiares y profesionales y se dan por vencidos. Finalmente, lo importante en adultos es la identificación del problema y el diagnóstico”, señala Marie-Hélène Marchand.

Además, dada la escasez de logopedas, muchos profesionales dan prioridad a la acogida de niños para el tratamiento de la disfasia. “Es muy difícil encontrar profesionales que acepten cuidar de adultos”, lamenta Martine Rousseau.

También es posible consultar a un neuropsicólogo, pero estos profesionales de la salud no son numerosos. Formados en psicología, están especializados en trastornos de la memoria o de la atención. Cuantas veces, las asociaciones llenan en parte esta falta de cuidado.

Asociaciones: una ayuda preciosa

La asociación Avenir Dysphasie ha creado clubes para permitir que los adultos jóvenes se reúnan y progresen juntos. Se organizan salidas y fines de semana juntos. “Tenemos un grupo de 25-35 años que hacen teatro, supervisados ​​por un arteterapeuta. Trabajan mucho las habilidades sociales durante las sesiones de improvisación”, explica Martine Rousseau. En Burdeos e Issy-les-Moulineaux, han surgido web-radios, bajo la égida de un periodista profesional (se encuentra en Youtube). Una vez más, esta es una oportunidad para trabajar en su discurso. “Y por qué no entrenar para el gran examen oral del bachillerato”se regocija Martine Rousseau que pretende renovar la experiencia.

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