Dolor de cadera: ¿por qué duele? cuando consultar?

Nuestras caderas son las articulaciones más grandes de nuestro cuerpo. Están ubicados en la unión entre la cabeza del fémur (hueso del muslo) y la pelvis y contienen muchos ligamentos, tendones y músculos. Diario, soportan nuestro peso y juegan un papel crucial en nuestra movilidad. De ahí la naturaleza muy incapacitante del dolor de cadera… Si desaparecen después de un período de descanso, puede ser llamado dolor “mecánico”. Por el contrario, cuando persisten y aumentan, hablamos de dolor inflamatorio. Pero también pueden entrar en juego otras causas. De todos modos, es mejor consultar a un médico sin demora, para beneficiarse de la atención adecuada y limitar el daño.

Dolor de cadera: ¿dónde duele exactamente?

El dolor de cadera puede manifestarse localmente o de forma más difusa. Suelen ser difíciles de identificar con precisión, debido a la gran diversidad de localizaciones e intensidades. De hecho, podemos sentir dolor “engañoso” en varias áreas, como muslos, ingles o glúteos. También sucede que un problema de cadera se puede detectar después de un dolor intenso en la rodilla. Por el contrario, el dolor puede sentirse en la cadera y en realidad provenir de un punto más distante. Entonces hablamos de “dolor referido“.

Concretamente, podemos sentir unoscolocaración de pesadez a nivel de la pelvis o una pizca en el pliegue de la ingle, que se irradia hacia la parte delantera o interna del muslo. En cualquier caso, estos síntomas tienen un impacto considerable en la vida cotidiana, al limitar el rango de movimiento e impedir que la cadera, o incluso la pierna, se muevan libremente, al estar de pie, sentado o incluso acostado, durante el sueño.

Notar : también pueden empeorar después del uso excesivo físico, por ejemplo, después de un entrenamiento intenso, una caminata larga o un trote. En los casos más intensos, provocará una cojera.

¿Qué causa el dolor de cadera?

Las caderas están diseñadas para acomodar el movimiento y el desgaste repetitivos. A veces, sin embargo, los músculos, nervios, ligamentos y tendones (tejidos blandos) se desgastan por el paso del tiempo o por el uso excesivo (como se mencionó anteriormente). Varias situaciones pueden ser la causa del dolor de cadera:

  • un artrosis de cadera o coxartrosis (en la mayoría de los casos),
  • diferentes tipos de reumatismo inflamatorio (artritis reumatoide o artritis psoriásica),
  • un infección de origen infeccioso o viral (resfriado de cadera, artritis infecciosa), vascular (arteriosclerosis y osteonecrosis) o muscular (aductores, iliopsoas, dolor pélvico de la articulación sacroilíaca),
  • práctica deportiva demasiado intensa que puede conducir a lesiones (labrum acetabular por ejemplo),
  • un fractura de cadera o un dislocación de cadera causada por una lesión o inflamación de las bolsas llenas de líquido entre los huesos de la cadera (bursitis).
  • malformaciones tipo coxa valga o protusión acetabular.

Finalmente, una hernia inguinal o crural, un “pinzamiento” del nervio (por una hernia discal, ciática, estenosis vertebral), o incluso un tumor óseo pueden generar dolor.

Tengo dolor en la cadera, ¿cuándo es a quién consultar?

Mejor consultar a un medico lo más rápido posible. Lo ideal es acudir a un médico general, que te derivará, en caso necesario, a un especialista. Como primer paso, primero procederá a un examen clinico para comprender mejor las causas y el origen del dolor: ¿cuál es tu historia? ¿El dolor se irradia a la nalga, la pierna, la espalda baja? ¿Cómo se asentó? ¿Cómo afecta su movilidad? ¿Cómo afecta su vida diaria? Rayos X o resonancia magnética puede ser necesario aclarar o confirmar el diagnóstico, especialmente en el caso de artrosis, fractura, causas inflamatorias, etc.

Las soluciones dependen de la causa del dolor de cadera. Estamos hablando de tratamiento “etiológico”.

Si el dolor es mecánico, o de origen traumático, su manejo y el más clásico: reposo y toma de analgésicos (paracetamol, en particular), según su intensidad. Los ejercicios y estiramientos simples también pueden aliviar el dolor y mejorar la movilidad de las articulaciones. Si este tratamiento no es lo suficientemente efectivo, se pueden proponer inyecciones de cortisona.

En caso de artrosisTambién se recomiendan tratamientos analgésicos durante las crisis. Es necesario continuar con actividades físicas suaves, como caminar, aquagym, estiramientos, etc. Ayudan a mantener la movilidad y fortalecen los músculos de la zona. Los ejercicios de fisioterapia también pueden ayudar a mover la articulación, sin lastimarla.

En caso de reumatismo inflamatorioSe recetarán medicamentos como corticoides, metotrexato o sulfasalazina.

¿Cuándo se debe considerar la cirugía de cadera?

La cirugía de cadera y la colocación de una prótesis solo se consideran como último recurso, cuando el dolor y la impotencia funcional se vuelven demasiado grandes. Porque ? La rehabilitación puede ser pesada y la vida útil de las prótesis es limitada.

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