Grossofobia: definición, consecuencias, ¿por qué debemos luchar contra esta forma de discriminación?

Falta de fuerza de voluntad, pereza, sedentarismo, exceso de comida, mala condición física… Desgraciadamente, estos estereotipos son difíciles de matar y transmiten muchos prejuicios contra las personas con sobrepeso y obesidad. El término “grosofobia” surgió así para denunciar discriminar palabras y comportamientos basados ​​en el peso. Explicaciones de Sylvie Benkemoun, psicóloga y psicoterapeuta, presidenta de GROS (Grupo de Reflexión sobre Obesidad y Sobrepeso).

¿Qué es la gordofobia?

El neologismo “grosophobia” está tomado del inglés gordofobia, literalmente “el miedo a la grasa”. Entró en el diccionario Robert en 2019, para designar “el conjunto de actitudes y comportamientos hostiles que estigmatizan y discriminan a las personas gordas, con sobrepeso y obesas“. No importa la edad, el sexo, el origen social o étnico… Cae sobre las personas por su corpulencia, en el mejor de los casos por ignorancia, en el peor por maldad gratuita.

Pero la gordofobia no se trata solo del peso y el IMC (índice de masa corporal). “Ella pertenece a la valoración social de la delgadez. Decirle a una persona considerada delgada: ‘muévete gorda’, es grosofóbico”, subraya Sylvie Benkemoun. Y cualquiera que se desvíe de los dictados físicos asimilados a la belleza y la salud es susceptible de sufrir estos ataques discriminatorios. Además, los hombres y mujeres con sobrepeso son generalmente considerados inferiores física, intelectual y moralmente, pero también en términos de salud.

Hay varias formas de gordofobia

La gordofobia se presenta en dos formas:

  • gordofobia ordinarialo que se traduce a diario en comentarios inapropiados, comentarios y actitudes frontales como “¿seguro que quieres más postre?”, una mirada de soslayo o incluso insultos directamente relacionados con el peso.
  • Y la gordofobia sistémicacalificada como discriminación indirecta porque es inducida por equipos inadecuados, por ejemplo, cuando los asientos de los aviones o trenes no son lo suficientemente anchos para una persona con sobrepeso, o cuando las ambulancias convencionales no atienden a pacientes de más de 130 kg, etc. Por no hablar de la discriminación relacionada con la ropa: muchas marcas no cortan más allá del 42 o 44 para las mujeres.

¿Se puede tener sobrepeso y gordofobia?

Sí. Y este fenómeno incluso tiene un nombre: gordofobia interpersonal : la persona con sobrepeso ha asimilado tanto el adelgazamiento y la delgadez a la belleza que impone a los demás -así como a sí mismo- conductas inapropiadas y estigmatizantes, a veces, de forma totalmente inconsciente.

Como se dijo anteriormente, la grosofobia puede manifestarse verbal y físicamente, a través de burlas, insultos, exclusiones y agresiones físicas. Pero también es más insidioso: son las situaciones cotidianas las que inducen un sentimiento de vergüenza o culpa. Traduce: “las sillas son incómodas y demasiado estrechas para mí, no pertenezco aquí”.

En el ámbito familiar, en el ámbito socioprofesional, en el ámbito médico… Las personas con sobrepeso u obesidad siempre pueden reducirse a su peso. Y Sylvie Benkemoun para insistir: “La grosofobia puede manifestarse desde el principio hasta el final de la vida : algunos pediatras estigmatizan a los bebés con sobrepeso, cuando sabemos que los bebés no tienen un trastorno alimentario (DE), y algunos directores de funerarias están preocupados por el tamaño de los ataúdes…” .

Más de una niña de cada dos víctimas de discriminación

El fenómeno de la gordofobia afecta a toda la población. Pero según una encuesta de Odoxa realizada para la Liga contra la Obesidad (fuente 1), este fenómeno esparecen afectar más a las mujeres sólo hombres.

Casi una de cada dos mujeres jóvenes (47%) que son obesas son víctimas a diario de discriminación en relación con su peso. Las adolescentes se ven especialmente afectadas: el 54 % de las chicas obesas de entre 14 y 17 años son víctimas habituales de acoso escolar.

¿Cuáles son las consecuencias de esta discriminación?

“La macrofobia está causando estragos”, dijo el presidente de GROS. La exposición al prejuicio y a la mezquindad gratuita puede tener varias consecuencias, que difieren entre los individuos:

  • mayor riesgo de depresión,
  • sentimientos de culpa y deterioro de la autoestima,
  • mayor riesgo de trastornos alimentarios (DE),
  • seguimiento médico defectuoso – con todos los riesgos que eso conlleva,
  • abandono de los niños,
  • desocialización de los adultos,
  • etc.

“La gordofobia médica mata”

Abordamos más fácilmente las consecuencias psicosociales de la grosofobia, a veces olvidando sus consecuencias en la salud de los afectados. En el mundo médico, los prejuicios y las conductas discriminatorias son mucho más comunes de lo que pensamos, por no decir omnipresentes, hasta el punto de que el término “grosofobia médica” ha pasado ya al lenguaje cotidiano. Designa el hecho de que los médicos y otros profesionales paramédicos, reducir sistemáticamente los problemas de salud al peso. Durante las citas médicas, el especialista se fija más en la corpulencia del paciente, que en el origen real de las patologías objeto de la consulta.

Un mecanismo que potencialmente puede conducir a errores de diagnósticopero que también puede provocar largos vagabundeos terapéuticos: las víctimas se sienten infantilizadas y avergonzadas hasta el punto de evitar consultorios médicosaunque el sobrepeso aumenta potencialmente el riesgo de patologías cardiovasculares, respiratorias, etc. Al alejarse del entorno médico y de los circuitos de cribado, los pacientes corren el riesgo de perderse un diagnóstico grave.

Grossofobia: ¿qué dice la ley?

La gordofobia es una forma de discriminación que aún no se denuncia. No se prevé ninguna sanción específica en caso de comentarios o comportamientos grosofóbicos. Pero es posible presentar una denuncia ante el Ministerio Público, la comisaría, la gendarmería o el decano de los jueces de instrucción del tribunal de grande instance. sobre la base de laartículo 225-1 del Código Penal, relativo a la discriminación. Las sanciones en que se incurre en este caso pueden ser multa (hasta 45.000 euros) y/o pena de prisión (ampliable a 3 años). “Pero el comportamiento grosofóbico suele ser bastante difícil de probar”, lamenta Sylvie Benkemoun.

En el ámbito profesional, la empleado víctima de grosofobia también puede interponer un recurso ante el tribunal laboral, con el fin de que se anule la medida o decisión basada en un motivo discriminatorio (negativa de contratación o acceso a una pasantía, despido o sanciones diversas, etc.). A continuación, puede reclamar una indemnización por los daños sufridos, en virtud de artículo 1132-1 del Código del Trabajo.

La primera solución es educación y concienciación para todos. De hecho, la grosofobia es a menudo el resultado de la ignorancia. “Demasiadas personas todavía sienten que las personas con sobrepeso u obesas solo tienen que hacerse cargo para marcar la diferencia. Pero ser gordo u obeso no solo está relacionado con nuestra dieta o nuestra rutina deportiva. Pueden estar involucradas muchas causas, incluidas las genéticas, médicas, ambientales y psicológicas. Más allá de la información, también deberíamos dejar de perpetuar ciertos comentarios o comportamientos estigmatizantes, por ejemplo, bromas y comentarios grosofóbicos. El peso no puede ser objeto de burla.

Víctima de grossofobia: ¿cómo salir de ella?

Lo primero que debe hacer es no quedarse en su esquina. ¡El tamaño no determina el valor de una persona! Para convencerte de ello, no dudes en buscar la ayuda de un psicólogo, quien podrá darte las claves para ganar confianza en ti mismo y recuperar la autoestima que tienes por ti mismo. Los grupos de apoyo (físicos o virtuales) también pueden ser de gran ayuda. ¿La meta? Compartir experiencias y consejos para afrontar mejor la violencia moral en el día a día.

¿Eres víctima de la gordofobia? Estas asociaciones pueden apoyarte (lista no exhaustiva):

  • Allegro Fortissimo;
  • la asociación Gras Politique;
  • La Liga Contra la Obesidad;
  • la Asociación STOP (Seguimiento y Técnicas contra la Obesidad de por vida);
  • Una lucha un renacimiento;
  • la asociación ARRONDIT;
  • El peso de compartir;
  • etc.

Para más información visita la web del GROS (Grupo de Reflexión sobre Obesidad y Sobrepeso).

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