La ferritina revela nuestras reservas de hierro

¿Qué es la ferritina?

La ferritina es una proteína presente en todas nuestras células. Su dosificación en sangre (ferritina sérica) refleja el estado de las reservas de hierro del organismo. En un informe de 2011, la Haute Autorité de Santé estima que “generalmente, 1 microgramo por litro de ferritina sérica (la que circula en la sangre, nota del editor) corresponde a aproximadamente 10 miligramos de hierro en reserva. »

El hierro es fundamental para la salud ya que gracias a él los glóbulos rojos aseguran la transporte de oxigeno en el organismo.

Una tasa más baja en las mujeres

Las mujeres tienden a tener menos ferritina que los hombres. Pierden, de hecho, pequeñas cantidades de hierro cada mes en el momento de la menstruación. Además, durante el embarazo, el organismo femenino consume mucho hierro para el correcto desarrollo del feto. Una situación que puede llevar a algunas mujeres embarazadas a la anemia, es decir, a la deficiencia de hierro, por lo que se debe controlar regularmente su ferritina.

Alimentos: ¿cómo obtener suficiente hierro?

En principio, una dieta equilibrada aporta suficiente hierro y permite compensar pequeños déficits. La Agencia Nacional de Seguridad Sanitaria (ANSES) estima los requerimientos nutricionales en 9 miligramos por día (mg/d) para un hombre, 8 mg/d para una mujer posmenopáusica y 20 mg/d para una mujer no menopáusica. En comparación, las reglas corresponden a una pérdida de hierro entre 0,4 y 0,5 mg/d.

En la dieta, el hierro se encuentra principalmente en carnes rojas, pescados y mariscos; pero también en lentejas verdes, garbanzos, tofu, huevos y verduras de hoja verde. Sin embargo, el hierro de origen vegetal se asimila menos que el hierro de origen animal. Esta es la razón por la cual las personas que siguen un dieta vegetariana en ocasiones se les exige que tomen complementos alimenticios o adapten sus menús.

¿Cuándo se debe medir la ferritina?

El ensayo de ferritina es una de las pruebas biológicas solicitadas con frecuencia por los médicos generales. “La razón principal de esta dosificación es la búsqueda de anemia por deficiencia de hierro. Esta carencia de hierro se sospecha ante la presencia de determinados síntomas: cansancio, palidez, cabello quebradizo, etc. explica el Dr. Lionel Barrand, presidente del sindicato de biólogos médicos.

Un análisis de sangre clásico

Se puede usar un simple análisis de sangre para medir la ferritina, como parte de un análisis de sangre clásico. Este ensayo suele ir acompañado de un NFS (hemograma) que permite, entre otras cosas, encontrar el nivel de hemoglobina, es decir, glóbulos rojos, en la sangre. A hemoglobina baja combinada con baja ferritina es un signo de deficiencia de hierro. Entonces es necesario consultar a su médico para considerar un tratamiento.

No es necesario estar en ayunas

Para este análisis de sangre, no es necesario estar en ayunas. No obstante, se recomienda acudir al laboratorio preferentemente por la mañana.

Las reglas no varían el resultado.

Una mujer joven puede medir su ferritina durante su período, sin temor a distorsionar el resultado. “La reserva de hierro tarda mucho tiempo en acumularse y descomponerse. Incluso si los períodos son abundantes durante varios días, la ferritina no disminuirá durante la noche”, explica el Dr. Barrand.

Ferritina e inflamación

Una condición inflamatoria aumenta temporalmente el nivel de ferritina, por lo que se recomienda evitar su dosificación durante un resfriado o durante una crisis de enfermedades inflamatorias (artritis reumatoide, espondilitis anquilosante, etc.) .

¿A partir de qué nivel de ferritina debemos preocuparnos?

“La norma suele estar entre 30 y 200 o 300 microgramos por litro. Por debajo de 30 es demasiado bajo. Por encima de 300 es demasiado alto. Pero estas son cifras globales; los umbrales exactos dependen del proveedor del laboratorio, el sexo y la edad de la persona. Por ejemplo, para una mujer joven puede ser habitual una ferritina entre 15 y 30 microgramos por litro”, recuerda el biólogo. Para saber si su nivel de ferritina es correcto, basta con comprobar los valores de referencia del laboratorio indicados en el informe de análisis.

Ferritina baja (hipoferritinemia): posibles causas

En general, la ferritina se considera anormalmente baja por debajo de 30 microgramos por litro.. En una mujer joven, el umbral puede ser un poco más bajo.

La ferritina demasiado baja es un signo de anemia, la forma más común es la anemia por deficiencia de hierro relacionada con la deficiencia de hierro. Para confirmar este diagnóstico, el médico realiza un examen clínico en busca de síntomas característicos (fatiga, palidez, cabello quebradizo, etc.). También se compara con otros resultados de sangre.

Ferritina suplementada con nivel de hemoglobina

El nivel de hemoglobina en la sangre indica el estado de los glóbulos rojos. Si es demasiado bajo (generalmente menos de 110-120 gramos por litro en mujeres y menos de 130 g/l en hombres) el oxígeno ya no se transporta correctamente en la sangre, lo que explica el cansancio de los pacientes anémicos.

Esta anemia puede tener varios orígenes: ingesta insuficiente de alimentos (por ejemplo en el contexto de una dieta vegetariana), pérdidas anormales de hierro ligadas al sangrado digestivo (cáncer de colon, pólipos intestinales, úlcera de estómago… ) o falta de absorción de hierro (celiaquía). enfermedad, etc).

En pacientes con insuficiencia cardíaca, se recomienda un control regular de la ferritina. En estas personas, la deficiencia de hierro (o deficiencia de hierro) es común. Una vez más, puede ser necesaria la suplementación con hierro.

Fertina alta (hiperferritinemia): ¿cuándo preocuparse?

La ferritina anormalmente alta puede tener varias causas.

¿Qué nivel de ferritina es alarmante?

Si el nivel de ferritina aumenta moderadamente (generalmente menos de 500/l), esto puede ser un marcador de inflamación. En este caso, el médico completará su diagnóstico solicitando un análisis de sangre para la proteína C reactiva (PCR).

Si es muy alto (superior a 600 o incluso 1000 /l), puede ser una sobrecarga de hierro debida a una enfermedad genética: la hemocromatosis.

En todos los casos, el médico tiene en cuenta otros síntomas y el estado de salud de su paciente para interpretar una ferritina demasiado alta. Por ejemplo, el resultado suele ser demasiado elevado en casos de insuficiencia renal crónica o en determinados tipos de cáncer.

También se observa una tasa muy elevada en el alcoholismo crónico, estimulando el alcohol la síntesis de ferritina. En este caso se pueden buscar otros marcadores sanguíneos asociados a daño hepático (Asat, gamma-GT, etc.).

¿Es peligroso tener demasiada ferritina?

Al acumularse en órganos como el hígado, el exceso de hierro (marcado por un nivel de ferritina excesivamente alto) puede tener, a largo plazo, graves consecuencias como la cirrosis, con una posible evolución hacia el cáncer de hígado.

Hemocromatosis: una enfermedad genética vinculada a la sobrecarga de hierro

Para comprender el origen de una sobrecarga de hierro, el médico necesita analizar otro parámetro sanguíneo, la transferritina. Una tasa de saturación de transferritina mayor o igual al 45% confirma la sospecha de hemocromatosis. Pero, siendo esta enfermedad de origen genético, son necesarias otras pruebas más específicas para confirmar el diagnóstico.

Una vez que se ha realizado el diagnóstico de hemocromatosis, se inicia el tratamiento. Por lo tanto, la sangría regular puede reducir el nivel de ferritina en la sangre. La Alta Autoridad Sanitaria recomienda que este descenso a menos de 50 microgramos por litro. Esta enfermedad ataca al hígado, también se pueden solicitar análisis de marcadores hepáticos como el nivel de AST.

En un comunicado de prensa del 10 de mayo de 2021, la Academia de Medicina destaca la frecuencia de la hemocromatosis y pide una mejor detección de la enfermedad “basada en análisis de sangre simples como la combinación del coeficiente de saturación de transferrina y la tasa de ferritinemia”.

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