Por qué perder grasa abdominal es bueno para la salud

los grasa del vientre es diferente a la de las caderas o los muslos. “Todos los estudios epidemiológicos realizados en los últimos quince años han demostrado queaumento de la circunferencia de la cintura se correlaciona con un mayor riesgo de enfermedades metabólicas, como la diabetes tipo 2 y las enfermedades cardiovasculares”, enfatiza el Prof. Max Lafontan, director de investigación de Inserm.

A diferencia de la grasa superficial alojada bajo la piel, esta grasa profunda y visceral no es inerte. Libera al torrente sanguíneo diferentes moléculas (ácidos grasos, hormonas, factores de crecimiento, etc.) que dificultarán progresivamente el buen funcionamiento de los órganos.

¿Qué es el síndrome del vientre?

Estas reacciones en cascada desequilibran el organismo. Poco a poco, todos los intermitentes cambian a rojo y forman lo que se llama el “síndrome metabólico”. Diferentes criterios definen este síndrome:

  • circunferencia de la cintura excesiva,
  • un análisis de sangre que muestra triglicéridos demasiado altos y un aumento del azúcar en sangre en ayunas,
  • presión arterial demasiado alta
  • y reducir los niveles de colesterol “bueno” (HDL).

Una persona que tiene al menos tres de estos síntomas tiene un mayor riesgo de diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares (ataque cardíaco, accidente cerebrovascular, presión arterial alta, etc.), pero también cáncer y enfermedades hepáticas.

¿Por qué la grasa visceral es tóxica?

Esta grasa envía mensajes que interfieren con la función de los órganos. Es todo un equilibrio el que está trastornado.

  • Altera órganos esenciales: las células grasas en el abdomen almacenan ácidos grasos. “El problema es que esta grasa es drenada por los vasos sanguíneos que irrigan el hígado”, señala la profesora Karine Clément, especialista en obesidad del Instituto de Cardiometabolismo y Nutrición de Pitié-Salpêtrière (París). A través del torrente sanguíneo, los ácidos grasos llegan al hígado. Interrumpirán su funcionamiento pero también, por una reacción en cadena, el del páncreas, los músculos y el corazón.
  • Provoca inflamación: las células inmunitarias se infiltran en la grasa abdominal durante el aumento de peso. En respuesta, el cuerpo desencadena la inflamación. Este fenómeno también tiene consecuencias nefastas ya que las moléculas tóxicas irán al torrente sanguíneo y llegarán al hígado. “Estos factores inflamatorios contribuyen a la resistencia a la insulina, que está asociada con la diabetes y las enfermedades cardiovasculares. Esta inflamación también altera la biología celular, lo que podría explicar el aumento del riesgo de cáncer, especialmente de cáncer de mama después de la menopausia”, añade el profesor Clément.
  • Ataca el sistema cardiovascular: paralelamente, se modifica el equilibrio del colesterol: el malo (LDL) se antepone al bueno (HDL). La grasa se acumula en el hígado y los vasos sanguíneos, lo que aumenta el riesgo de enfermedad cardiovascular y enfermedad del hígado graso.
  • Promueve la resistencia a la insulina: el hígado segregará más glucosa. El páncreas responde provocando un pico de insulina, una hormona diseñada para regular los niveles de azúcar en la sangre. Con el tiempo, el cuerpo ya no responde adecuadamente a esta insulina. Se vuelve “resistente”. Un mecanismo que conduce a la diabetes tipo 2.

los medida de la cintura Se realiza de pie, de pie erguido, ya la altura del ombligo. La circunferencia de la cintura se considera excesiva cuando supera los 94 cm para un hombre y los 80 cm para una mujer.

Estas cifras son patrones adaptados a la morfología de los europeos. Algunas personas tienen un bulto alrededor de la cintura, pero poca grasa profunda. Para averiguarlo, ¡tendría que realizar una tomografía computarizada o una resonancia magnética! Por el momento, nos ceñimos a la circunferencia de la cintura, medida con una sencilla cinta métrica.

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