Sofrología para calmar el síndrome del intestino irritable

Dolor de estómago, estreñimiento o diarrea, hinchazón y espasmos… Si el cambio de dieta y los fármacos laxantes o antiespasmódicos alivian el colon irritable, su efecto no es muy duradero. Además, “la sofrología representa una solución interesante para ayudar a la persona a controlar el dolor de esta patología crónica”, afirma el Dr. Jean-Louis Payen, miembro de la Sociedad Nacional Francesa de Gastroenterología. Aunque su eficacia aún no ha sido validada científicamente, la experiencia de campo atestigua su interés.

La sofrología reemplaza el dolor

El sofrólogo trabaja sobre las sensaciones o utiliza la visualización. Para el dolor debido a la hinchazón, propone la “sustitución sensorial”: sustituir el sufrimiento por una sensación placentera como el calor. Se calienta una mano, luego se la coloca sobre el vientre, dando un tiempo límite a la acción del calor, por ejemplo una hora después de la sesión. El terapeuta pide encontrar un gesto de “recordatorio”, como la mano colocada sobre el vientre: repetirlo durante los episodios dolorosos permite encontrar inmediatamente el apaciguamiento.

“Siempre comenzamos con un respiración abdominal y unos minutos de exploración corporal tomando conciencia, con los ojos cerrados, de todos tus músculos, soltándolos uno a uno, explica Laura Jauvert, sofróloga. En este estado de profunda relajación, el cerebro se encuentra entre la vigilia y el sueño. »

La sofrología regula el tránsito

El médico dispone de varias herramientas para regular la motilidad intestinal. En caso de estreñimiento, uno de los mas efectivos es la llamada respiración “agitada”. Consiste en vaciar completamente los pulmones mediante varias exhalaciones cortas por la boca, rápidas y entrecortadas: se succiona el abdomen hacia adentro. Una vez en apnea, pulmones vacíos, soltamos la barriga y luego la volvemos a meter, antes de inhalar por la nariz y comenzar de nuevo varias veces.

” Este automasaje abdomen estimula la actividad del intestino”, dice Valérie Giacometti, sofróloga. Muy dinámico, sin embargo no es apto para todo el mundo. En este caso, podemos usar “activación vital”. Sentado derecho en el borde de una silla, respirando libremente, concéntrese en su estómago. Pronunciar mentalmente “activación” en la inspiración y exhalación “vital” durante un minuto libera la tensión en el área abdominal y por lo tanto mejora el estreñimiento.

La sofrología actúa contra el estrés

Se desconoce la causa del síndrome del intestino irritable. Se evoca una hipersensibilidad de las vísceras, alteraciones de la motricidad digestiva o un desequilibrio de la flora intestinal. Lo que sí sabemos es que el estrés lo empeora. Aprender a manejarlo vale la pena. “La respiración es una herramienta fundamental para eso”, enfatiza Valérie Giacometti.

los respiración cuadrada, por ejemplo, consiste en contar mentalmente 4 segundos en cada etapa del ciclo respiratorio: una inspiración, una suspensión de la respiración a pulmones llenos, una espiración y una suspensión a pulmones vacíos. Podemos acoplar la respiración con una frase en la inspiración como “estoy relajado” y visualizarla en la espiración.

La sofrología mejora la autoestima

Las flatulencias o la necesidad frecuente de ir al baño a menudo se experimentan como síntomas vergonzosos.

Según Laura Jauvert, “los ejercicios de visualización son efectivos para gestionar estas situaciones de evitación. Si se trata de ir a un restaurante, sugiero que la persona se represente allí, se levante, pida disculpas a los comensales y viva la situación lo mejor posible. »

¿Solo o con un sofrólogo?

Lo mejor es empezar con un practicante. Cuente al menos cinco sesiones, espaciadas con dos o tres semanas de diferencia, para comenzar a controlar bien su enfermedad por su cuenta. Entre 40 y 65 € según el sofrólogo y la ciudad, un poco menos en grupo. la sofrólogo puede grabar la sesión, para poder entrenar en casa. Lo ideal es dedicarle unos minutos cada día.

¿Dónde encontrar un sofrólogo?

Puede consultar el directorio de la Chambre syndicale de la sophrologie. Lo más seguro es elegir un sofrólogo que posea un título del RNCP (Directorio Nacional de Certificación Profesional): garantiza que la formación le otorga un cierto nivel de calificación.

En video: Síndrome del intestino irritable: ¿una enfermedad psicosomática?

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *