Tanorexia: ¿cuáles son los riesgos de la adicción al sol? Cómo deshacerse de él?

El bronceado ha sido popular desde principios de los 90. Elogiado por sus virtudes estéticas, también puede ser totalmente dependiente, tanorexia. También llamada adicción al bronceado, bronzomanía o adicción al sol, puede causar un gran daño a su salud. Actualización sobre las causas de esta adicción, los riesgos que genera y las soluciones para salir de ella.

Definición: ¿qué es la tanorexia?

La tanorexia es una adicción conductual, y no químicos, como pueden ser las adicciones al tabaco, al alcohol oa las drogas. Sin embargo, proporciona la misma sensación de euforia y bienestar. Las personas que la padecen aprovechan el más mínimo rayo de sol para exponerse y beneficiarse de los rayos UV en cualquier época del año. Objetivo ? Luce lo más bronceado posible. Y al exponerse así a rayos naturales (sol) o artificiales (cabinas UV)se sienten más tranquilas, más bellas y más seguras de sí mismas.

Este trastorno no está reconocido oficialmente en las principales clasificaciones internacionales como el DSM-5 paraAsociación Americana de Psiquiatría o el CIM-10 para el‘Organización Mundial de la Salud). Pero fue descrito por primera vez en 2005 por el Dr. Wharthan, un dermatólogo estadounidense. Según sus observaciones, cuando se expone a los rayos ultravioleta (UV), el cuerpo produce más endorfinas, que promueven la relajación. Como adictos al crack o a la cocaína, Los tanoréxicos necesitan su dosis de UV por la mañana para sentirse bien.

Una adicción predominantemente femenina

La tanorexia afecta más a las mujeres que a los hombres. El perfil de los adictos puede variar, pero encontramos una mayoría de mujeres jóvenes, que tienen entre 25 y 40 años. Suelen ser exigentes consigo mismos, y son muy cuidadosos con su apariencia física. Muchos de ellos sufren de dismorfia. En otras palabras, tienen una percepción distorsionada de su cuerpo y siempre se encuentran demasiado pálidosmientras que su piel ya es muy anaranjada, del mismo modo que las personas que padecen anorexia tienen la impresión de estar siempre demasiado gordas.

También solemos observar un mimetismo conductual : una niña tiene tres veces más probabilidades de volverse adicta al sol si su madre también es adicta al bronceado.

Se considera que una persona tiene tanorexia. desde el momento en que su necesidad de exponerse al sol se convierte en una prioridad en su vida diaria. Por ejemplo, se abstienen de ir a almorzar al restaurante para poder disfrutar de la playa por tercera vez al día, etc. Desde la mañana tienen una sola obsesión, saber cuándo podrán broncearse. Y cuando tienen la oportunidad, se topan con una cabina solar, sin tener en cuenta las recomendaciones de uso y los riesgos. A diario, pueden llegar a mentir, robar dinero o pedir un préstamo para financiar sus sesiones de bronceado.

Como en toda adicción, necesita dosis crecientes para calmar su estrés, su ansiedad y su culpa frente a la mirada de los demás.

En resumen, la adicción al bronceado se caracteriza por:

  • a exposición excesiva al sol sin protector solar o uso excesivo de cabina UV, a pesar del conocimiento de los riesgos para la salud,
  • a ganas incontenibles de broncearseindependientemente de las consecuencias sociales y físicas (craving),
  • la pérdida de control que puede dar lugar a robos y mentiras,
  • la necesidad de aumentar las sesiones en cuanto a frecuencia e intensidad para obtener efectos similares a los vistos al principio,
  • etc.

¿Cuáles son los riesgos de la bronzomanía?

La exposición prolongada al sol y las sesiones en cabina de bronceado son la causa del envejecimiento prematuro de la piel y pueden provocar quemaduras. También están particularmente asociados con riesgo de cáncer de piel (carcinoma de células basales), especialmente en personas menores de 25 años, y aumenta el riesgo de melanoma. En 2018, la Agencia Nacional de Seguridad Sanitaria (Anses) publicó un dictamen sobre la peligrosidad de los rayos UV artificiales, y las cifras asustan: “en Francia, se ha estimado que el 43% de los casos de melanoma en jóvenes podrían atribuirse al uso de cabinas de bronceado antes de los 30 años” (Fuente 1).

Nunca es fácil deshacerse de una adicción, sobre todo porque no existe un tratamiento farmacológico para luchar específicamente contra la bronzomanía. Para gestionarlo correctamente, es fundamental entender su origen. los biblioterapia y el terapia cognitiva y conductualson los pilares del tratamiento. La idea es conseguir que el paciente vaya reconociendo poco a poco su adicción y sus consecuencias en la salud, porque muchas veces la negación está presente. El objetivo no es prohibir absolutamente las sesiones de bronceado, pero es necesario encuentre el equilibrio adecuado entre la exposición excesiva y nunca exponerse.

Nota: este comportamiento también puede ocultar TOC, un trastorno de ansiedad o incluso una forma de depresión que requiere un tratamiento específico.

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