Cifosis dorsal: ¿cómo enderezar la columna?

Cifosis: enfermedad de la espalda encorvada

La espalda tiene curvaturas naturales (dorsal, lumbar o cervical) más o menos acentuadas. Hablamos de cifosis cuando estas curvaturas están aumentadas (cifosis dorsal, toracolumbar o lumbar). Claramente, la espalda está redondeada hacia adelante. En algunos casos, es un bulto real que se forma, a veces asociado con escoliosis (una desviación rotacional de la columna).

¿Cuáles son las causas de la cifosis?

El origen de la cifosis es tanto genético como mecánico.

– En niños y adolescentes: una enfermedad común

Muy a menudo, la cifosis está relacionada con la enfermedad de Scheuermann. “Es la causa más común de dolor lumbar en los niños. Es una enfermedad discovertebral con lesiones distróficas que deforman las vértebras y discopatía en adolescentes. Esta enfermedad está presente en niños, pero empeora especialmente en la pubertad con la aparición de lesiones radiológicas. Estos discos dañados pueden ser responsables de la osteoartritis en adultos jóvenes”, explica la Dra. Catherine Marty-Poumarat, reumatóloga y especialista en desviaciones de la columna.

La herencia es en parte responsable de la aparición de la enfermedad de Scheuermann. “Cuando un niño está afectado, siempre nos encontramos con un padre o abuelo que también tenía cifosis o lesiones de la enfermedad de Scheuermann”, observa el reumatólogo.

Pero entran en juego otros factores: “La práctica intensiva de determinados deportes como el judo o el trampolín, deportes con saltos o caídas brutales en el suelo, el acarreo de cargas -y en particular mochilas escolares demasiado pesadas- pueden provocar y agravar esta cifosis.» En este contexto, los niños obesos están particularmente en riesgo. Otro factor que contribuye: la mala posición sentada y prolongada, en la escuela, frente a una tableta o un teléfono inteligente.

A menudo se dice de un adolescente que está “desplomado” o que “tiene mal pie”. “Suele ser una cifosis postural, y no estructurada, muy común a esta edad, y que se puede corregir con deporte y fisioterapia”, enfatiza el reumatólogo.

En cuanto a la enfermedad de Scheuermann, su incidencia es importante, pero las formas son de distinta gravedad y no siempre justifican el tratamiento. “Se estima que la cifosis torácica, típica de la enfermedad de Scheuermann, afecta según el criterio del 5 al 10% de los niños y adolescentes”, observa el Dr. Marty-Poumarat. Atendida a tiempo, puede corregirse gracias a un cuidado adecuado, que requiere paciencia y perseverancia.

– En adultos: riesgo de artrosis

Muchos adultos tienen dolor de espalda. “Entre ellos, algunos tienen lesiones artrósicas precoces sobre las secuelas de la enfermedad de Scheuermann en niños y adolescentes, que es la responsable del dolor”, observa el Dr. Marty-Poumarat.

Otras causas pueden explicar la cifosis en la edad adulta, en particular enfermedades musculares o inflamatorias (como la espondilitis anquilosante), o incluso enfermedades degenerativas (cifosis lumbar degenerativa) o complicaciones de cirugías de columna.

– En ancianos: causas específicas de cifosis dorsal

Algunos ancianos están encorvados, no por el peso de los años, sino por la enfermedad. Las mujeres que padecen osteoporosis están especialmente preocupadas por la “compresión” vertebral relacionada con la desmineralización ósea.

Las personas mayores también pueden sufrir de camptocormia o cifosis dorso-lumbar, que desaparece o disminuye en gran medida al acostarse. Estas camptocormias tienen varias causas posibles: neurológicas (enfermedad de Parkinson, ictus, enfermedades neuromusculares…), tóxicas (tomar neurolépticos…) o simplemente relacionadas con la edad (escoliosis o cifosis progresiva antigua). “El impacto funcional puede ser significativo con dolor, alteraciones de la marcha, problemas respiratorios o digestivos”, dice el reumatólogo.

Cifosis dorsal: ¿qué síntomas?

Curvatura de la espalda, hombros inclinados hacia adelante, cabeza hacia adelante… Los síntomas de la cifosis son fáciles de identificar independientemente de la edad del paciente. De ahí la importancia de examinar sistemáticamente la espalda de los niños a medida que crecen.

– ¿Duele la cifosis?

En los niños en particular, el dolor es una señal de advertencia. “Estos dolores suelen ser moderados. Ocurren después de hacer deporte, al final del día o durante una sesión prolongada. enfatiza el reumatólogo. Contrariamente a la creencia popular, estos no son “dolores de crecimiento”.

Otro signo de alarma en los niños: mala postura de pie y/o sentado, a diferenciar del encorvamiento adolescente.

En adultos, la cifosis puede tener consecuencias dolorosas debido a la artrosis.

El médico (médico general, pediatra, médico deportivo o reumatólogo) examina la espalda del paciente. Este examen debe ser sistemático en niños y adolescentes.

Este paso es suficiente, en la gran mayoría de los casos, para realizar el diagnóstico de cifosis. En un segundo paso, un examen de rayos X de la espalda en toda su altura, desde el cráneo hasta las caderas, permite medir con mayor precisión la curvatura y los ángulos.

En los niños, las lesiones específicas de la enfermedad de Scheuermann no son visibles en la radio hasta la pubertad. “A menudo son subestimados”, lamenta el Dr. Marty-Poumarat.

El tratamiento incluye corsés, fisioterapia y deportes. “La cifosis se puede corregir en niños en crecimiento si se diagnostica a tiempo. Este cuidado del niño es una verdadera prevención de dolores de espalda y deformidades en la edad adulta”, señala el reumatólogo.

Ningún fármaco ha demostrado, en la actualidad, eficacia alguna en la cifosis. Las intervenciones tienen como objetivo, sobre todo, mejorar la postura y reducir el dolor.

– El corsé para enderezar y aliviar la espalda.

En niños, el corsé es el tratamiento principal para la enfermedad de Scheuermann. Según el tipo de cifosis y su gravedad, se debe llevar de 8 a 20 horas al día. Este corsé siempre está hecho a medida, en plástico muy fino, por montadores especializados bajo la supervisión del médico especialista. “El material es discreto y no se ve debajo de la ropa. Hay que explicarlo bien a los padres y al niño para tener un buen seguimiento del tratamiento. El corsé es, por supuesto, restrictivo pero no debe ser doloroso”, dice el Dr. Marty-Poumarat.

Los adultos también pueden aliviarse con un corsé, de plástico o tejido bonete, siempre a medida: “Debe tener un buen agarre de la pelvis y la cintura y, si es posible, corregir la postura. El corsé de tela bonete no tiene nada que ver con los lombostatos (los cinturones lumbares, Ed) que venden en las farmacias”, dice el reumatólogo.

– Rehabilitación de cifosis dorsal

La fisioterapia es un paso imprescindible en caso de cifosis. “La fisioterapia es muy importante, siempre que sea individual y bien hecha. Permite el trabajo postural y muscular, imprescindible tanto para niños como para adultos”, insiste el reumatólogo, antes de precisar: “La fisioterapia ayuda al paciente a entender cuál es la postura correcta. Los ejercicios trabajan los músculos extensores de la espalda, los glúteos y los abdominales. Estiran los isquiotibiales y los flexores de las piernas. »

Según la importancia de la cifosis, es necesario contar entre una y tres sesiones por semana, con ejercicios de superación y gimnasia para continuar en casa.

¿Qué deporte para una cifosis?

La actividad física es fundamental independientemente de la edad. Los deportes que estiran los músculos, especialmente los de la columna (natación, escalada, baile, pilates, yoga…), son muy beneficiosos. Otras actividades, en cambio, no son recomendables, especialmente en niños en crecimiento y de riesgo, como el judo o el acrosport (las pirámides humanas).

Para los ancianos es importante caminar sobre todo con dos bastones y, en caso de camptocormia, con un andador.

La operación de cifosis: ¿para quién?

En casos muy especiales, la cifosis requiere cirugía. “Las indicaciones quirúrgicas las marcan los especialistas teniendo en cuenta diferentes elementos: la importancia de la cifosis, la repercusión funcional, la evolución y la viabilidad en particular en los ancianos”, observa el Dr. Marty-Poumarat. Esta operación consiste en enderezar la columna mediante varillas de titanio. Rara vez es necesario en un niño. Se trata de cifosis más degenerativas en adultos.

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